RECONOCIMIENTO EN EL TRABAJO,¿POR QUÉ NOS CUESTA?




Hace años, después de ir a un congreso de la Felicidad en el Trabajo de esos impartidos por gurús hipermotivados, me vine arriba y escribí un post  sobre los jefes como "generadores de felicidad" en sus empleados, como líderes capaces de sacar lo mejor de ellos, y capaces de crear un ambiente de trabajo satisfactorio.

La semana pasada salieron los datos del Informe de Reconocimiento Laboral en el que dice que el 87% de los jefes no valora el trabajo bien hecho, con lo cual no se ha conseguido, ni siquiera alcanzado levemente lo hablado en dicho congreso de 2013. Como siempre la teoría nos la sabemos, pero la práctica...

No tenemos costumbre de que nos reconozcan lo que hacemos bien, porque se supone que va implícito en las funciones del puesto, y por eso tampoco lo hacemos con los demás, los seres humanos actuamos por imitación desde pequeños. Y esto es lo que vemos cada día.
Lo primero que nos sale es criticar el error. La cultura del fracaso que tanto penaliza, como  una especie de autoafirmación, de sentirnos superiores a los demás por detectar sus fallos y generar inseguridad en los demás.

Tenemos fama en España de extrovertidos y festivos pero de boquilla para fuera, a la hora de la verdad nos cuesta hacer cumplidos y felicitar a los demás por sus logros, el complejo de inferioridad aflora, y el que triunfa es pisoteado o cuestionado. Sólo hay que echar un ojo a Twitter para verlo.

Y como sabemos, hacen falta cinco cumplidos para paliar el efecto de un comentario negativo.
Estamos al quite cuando alguien se equivoca para soltárselo a la cara, pero racaneamos cuando tenemos que felicitar o dar las gracias por el trabajo bien hecho. E incluso nos extraña o desconfiamos de las intenciones cuando nos lo dicen: "Algo quiere" .

Pero si queremos tener a un equipo de trabajo unido e implicado hay que empezar a hacerlo más a menudo. Un responsable o líder tiene que ser el primero en dar ejemplo y romper esta dinámica, y ser conscientes de lo que afectan sus palabras y sus actos en los demás a nivel anímico. Si buscamos un buen ambiente de trabajo, los directivos deben ser los primeros en concienciarse y aplicarlo, y el resto de empleados seguirán el ejemplo.

Y a todos nos gusta que nos digan que hemos hecho bien algo, ya lo decía Maslow. Lo único que se consigue fijándote en el fallo es que los empleados pierdan motivación e implicación, al no verse valorados después de los esfuerzos realizados para conseguir un resultado concreto. No se debe dar por hecho que este esfuerzo va implícito en cada puesto, las tareas si son fijas, pero el desempeño de cada persona para hacer esas tareas y el resultado es intrínseco a cada uno y particular, y es el que se debe gratificar. La recompensa no siempre es solo el dinero.

Infografía de Enric Castro (Linkedin)


Links de interés:

Cinco Días: "Algo falla, el 87% de los jefes no valora el trabajo bien hecho"

A Cabeza non para! (old): GEFES

"Nueve casos donde los jefes ofenden a sus empleados"


Comentarios

  1. ¿Cómo vas a pretender que tus empleados/alumnos/allegados en general se entusiasmen si no les das combustible? El reconocimiento puede que esté arriba del todo en la pirámide de la motivación humana de Maslow, pero desde luego es enormemente beneficioso para las personas y no reduce la cuenta de resultados de la empresa.
    Una reflexión muy necesaria para los directivos y para todos aquellos que podemos mejorar la motivación de las personas.

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    Respuestas
    1. Totalmente de acuerdo, reconocer la labor de tus empleados y compañeros es una parte más de la retribución ya que satisface nuestra necesidad de reconocimiento
      Gracias por comentar Vega

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